Cochoapa El Grande: entre la miseria y el desprecio

Indígenas na’saavi mueren en La Montaña de Guerrero por falta de clínicas y médicos, pero también de caminos. Decenas de comunidades quedan aisladas durante meses: la región se vuelve impenetrable también para maestros y proveedores de maíz y otros productos básicos. Es Cochoapa El Grande, el municipio más pobre de México, al que gobiernos de todos los colores han prometido sacar de la miseria.
Coicoyán de las Flores: entre el abandono y el derroche

Más de 8 mil 500 personas subsisten en uno de los municipios más pobres del país. Le corresponde el cuarto lugar en miseria, dice la Declaratoria de las Zonas de Atención Prioritaria para el año 2011; el lugar 14, según las estadísticas del Inegi. Aquí no hay trabajo, las siembras de autoconsumo se agotan, la dieta diaria puede llegar a ser una sopa instantánea o tortillas y frijoles. Los niños asisten a clases en muy precarias condiciones.
Mixtla: 97% de indígenas, con hambre

En Mixtla de Altamirano, el 97 por ciento de la población no tiene siquiera garantizado el alimento, reconoce el gobierno federal. Para los nahuas, está casi vedado el acceso a la salud, educación, vivienda digna, agua potable y drenaje.
Santiago el Pinar: ciudad rural, el embuste

El programa gubernamental de Ciudades Rurales Sustentables posibilitó que el municipio chiapaneco de Santiago el Pinar pasara del lugar 19 de marginación a nivel nacional al 268; no obstante, en las nuevas casas “de material”, los indígenas viven hacinados, sin agua potable ni luz eléctrica; caminan hasta 6 horas en la montaña para conseguir el vital líquido.
Sitalá: alcoholismo y muerte por enfermedades curables

Enclavado en el corazón de la Selva Negra chiapaneca, el municipio de Sitalá se ubica en el noveno lugar de pobreza en el país y en el primero en grado de marginación, según dependencias gubernamentales. La muerte por enfermedades curables es una tragedia constante que padecen los indígenas tzeltales de la región.