Opinión

Opinión

Sancionar marchas, atentado a la democracia

A criminalización de la protesta social con que los panistas intentaron silenciar las críticas al gobierno fascista y represor de Felipe Calderón, ahora se busca sumar un atentado a las garantías individuales de millones de mexicanos para ejercer su libertad de expresión y su derecho a reunirse y manifestarse públicamente, resguardadas en los Artículos 6 y 9 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y tuteladas en el contenido preciso de diversos tratados internacionales, reconocidos y firmados por el Estado mexicano.

Opinión

Prohibido quejarse

A partir de ahora, protestar en España puede salir muy caro. En algunos supuestos, más caro que robar un coche, que doblar el límite de velocidad permitida en carretera o que agredir de forma leve a una persona. El gobierno español prepara una ley de seguridad ciudadana que contempla multas de entre 1 mil euros por insultar o fotografiar policías, hasta 30 mil euros por perturbar la seguridad en actos públicos, deportivos, religiosos y culturales, o manifestarse en infraestructuras estratégicas, como aeropuertos o centrales eléctricas. Esta nueva ley ha despertado un fuerte rechazo entre partidos políticos y organizaciones sociales que consideran un intento de silenciar el descontento y de cercenar el libre derecho a la protesta contra un gobierno que ha aprobado numerosos recortes en el gasto social, pero también en derechos fundamentales relativos al acceso a la sanidad, a la educación o a la vivienda.

Opinión

La banca contra España

Lo que ocurre en España no es otra cosa que el desarrollo de una nueva estafa por parte de la banca, otro colosal engaño al que los partidos políticos mayoritarios no le hacen frente porque son esclavos materiales de los bancos y de las grandes empresas que los financian.

Ensayo

Decadencia de Estados Unidos y proceso de transición mundial estratégica

La propuesta rusa de integración de una gran zona económica que comprenda desde la ciudad de Vladivostok hasta Lisboa, Portugal, deja ver claramente un objetivo: romper el área de integración euroatlántica. Además, en la histórica conferencia de países de religión islámica en Kuala Lumpur (2003), Putin presentó a la Federación actual de Rusia como “defensora histórica del Islam” (dejando atrás la invasión de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, a Afganistán), pero también, consecuente, si consideramos que el islamismo es la segunda religión más numerosa dentro de la Federación.