¿Cuántas disculpas más?

En 2015 publiqué en esta prestigiada revista tres artículos; en dos de ellos me refería a los problemas de las casas relacionadas con el presidente de la República, Enrique Peña, y con el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, que culminó con la declaración del secretario de la Función Pública, Virgilio Andrade, de que no existía conflicto de intereses. Aún cuando les quitaron cualquier responsabilidad, el presidente y el secretario de Estado ofrecieron disculpas, y en el artículo “Una Farsa Más” consideré que si no se había cometido algún acto contrario a las funciones públicas, no había necesidad de disculparse. De hecho, la disculpa se da cuando se tuvo una conducta contraria a las buenas costumbres y que afecta a terceros.

La disculpa militar

Extraño, sumamente extraño que el general Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa Nacional, haya salido luego de la exhibición de un video en el cual se muestra que varios uniformados torturan a la señora Elvira Santibáñez, en Ajuchitlán, Guerrero, a ofrecer disculpas a nombre del Ejército y el gobierno. Más si supimos que este mismo funcionario militar había señalado que renunciaría si se le exigía que miembros del 27 Batallón de Infantería, con sede en Iguala, fueran interrogados por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que estuvo en nuestro país investigando el caso de los 43 normalistas desaparecidos.

Un paso más hacia el autoritarismo en la Unión Europa

La Unión Europea (UE) ha aprobado una Directiva de Protección de Secretos Comerciales que asegura la opacidad absoluta de las empresas. Podrán perpetrar cualquier irregularidad o maquinación sin temor a que puedan ser desveladas. Casi una cincuentena de entidades sociales y cívicas europeas y globales han denunciado esa norma que define tan amplia y ambiguamente los secretos comerciales que cualquier información interna de una empresa se puede considerar como tal.

El calentamiento global colapsa a la Ciudad de México

Los efectos del calentamiento global han acelerado el encuentro de la Ciudad de México con su inexorable colapso: altos niveles de contaminación, vialidades aletargadas y un deficiente transporte público son los factores que aunados al incontenible desarrollo inmobiliario en manos de voraces desarrolladores, produjo en las últimas 2 décadas una desordenada expansión urbana, donde la calidad de vida se ha deteriorado al grado de representar un problema de salud pública.

Don Jorge Cordero y la resistencia contra la minería

El pasado 10 de marzo falleció el señor Jorge Cordero, tras una larga batalla contra el cáncer que desde hace tiempo lo aquejaba. Larga lucha que finalmente perdió y ante la cual ni los médicos ni la extraordinaria fuerza de don Jorge pudieron hacer algo al respecto. Pero ésa no fue la única gran batalla que don Jorge libró en su vida, la otra, la que lo convirtió en un ícono de resistencia, en un símbolo de lucha y esperanza. Esa batalla aún no se termina, aún no es ganada por ningún bando. Ésa es la larga lucha que decenas de miles de surcalifornianos vienen librando desde hace décadas contra la minería en el estado.