Sanjuana Martínez, El Norte y El Mañana

No escapa ningún mexicano a la ola de violencia sangrienta que protagonizan la delincuencia organizada, desafiantemente canalla, y las Fuerzas Armadas y policiacas de la estrategia de Calderón, avalada por una fracción de la elite de generales del Ejército Mexicano (otros están arrestados por presunta complicidad con el narcotráfico y otros en la mira del ajuste de cuentas entre ellos por la disputa del poder ante quien resulte, con o sin ilegalidades, nuevo presidente de la República).

El PAN, en la encrucijada

Felipe Calderón Hinojosa fue el primer panista que llegó a Los Pinos, se dice con verdad e insistencia. Vicente Fox no era más que un advenedizo blanquiazul que de funcionario refresquero subió rápidamente debido a una crisis muy notoria del partido formado por Gómez Morín. Por lo tanto, el relevo que habrá en los próximos meses en la toma de posesión del Ejecutivo será la mayor afrenta que tenga Calderón ante sus militantes, sus ideólogos (Castillo Peraza en la memoria) y su progenitor (don Luis, quien desertó del panismo por su pragmatismo y falta de ideología).